Cantidad no es calidad, ni tampoco prevención: ¿Más horas de trabajo?

Si existe algo que valoro en los políticos es la coherencia que pueden llegar a demostrar cuando afirmaciones realizadas años atrás sobre aspectos que se sabe repercuten en nuestro bienestar y economía son mantenidas aunque cambie el entorno. Pero al parecer este no es el caso, cuando estos días hemos visto y leído afirmaciones sobre la necesidad de aumentar el número de horas que dedicamos al trabajo.Afirmaciones que ante el entorno que vivimos resultan graves porque vuelven a hablarnos de que una vez más independientemente del partido político en cuestión estamos pasando por alto los síntomas que esta crisis nos está dando.

Mientras escribo estas líneas pienso que si me quedara callada ante estas afirmaciones seguramente ya no sería yo, por lo que ahora escribo, pero permitiéndome que mi alergia a entrar en discusiones políticas te advierta que no he venido a atacar a ningún partido, eso no es mi foco de atención cuando de lo que hablamos realmente es del bienestar de una sociedad y su avance. No puedo callarme cuando sabemos que la falta de racionalización de los horarios laborales en España es un factor que como desde hace años viene afirmando ARHOE tiene consecuencias en nuestra productividad, salud y calidad de vida, cuando sabemos que presencialismo no es sinónimo de productividad y menos el comienzo de culturas donde la meritocracia sea una realidad.

Esta semana en el periódico “El País” pudimos leer una entrevista realizada a María Dolores de Cospedal, donde la misma exponía las siguientes opiniones “En España hay que trabajar más “, “Hace falta trabajar más. Las empresas alemanas a veces han optado por trabajar más horas manteniendo sueldos, y muchas se salvaron. Hay que trabajar más en todos los sectores, público y privado”, “Y pidiendo a los profesionales un esfuerzo [se les ha bajado el sueldo el 3%] y que trabajen más horas porque las cosas están muy mal”

Podríamos leer sus respuestas como un llamado a la necesidad de adaptarnos al entorno de dificultad económica que vivimos, una salida que se presenta a la crisis, que al menos desde mi punto de vista – y de unos cuantos más- resulta inefectiva al observar las extensas jornadas de trabajo actuales y una productividad que no va a la par. Frase hecha y rehecha mil veces, de mil maneras desde hace varios años, apuntando al final a un resultado: estadísticas oficiales que hoy nos sitúan un poco mejor en productividad, pero que siguen mostrándonos que nuestra jornada de trabajo es extensa en comparación con otros países de la UE en los cuales tiende a disminuir.

Sí, tenemos una de las jornadas laborales más largas de la UE, y así a trompicones y corriendo vamos por la vida intentando compatibilizar nuestros roles más allá del trabajo, sacrificando tiempo personal y familiar, sacrificando por tanto estabilidad y muchas veces no pudiendo estar finalmente en ninguna parte. No por nada un 46% de las personas que deciden marcharse voluntariamente de su empresa lo hace para poder conciliar vida laboral y personal (DBM,2011). Pero hoy nos dicen que tendremos que trabajar más horas en un entorno , que como comenté en "Cuando el lenguaje es el bienestar: Conciliación, Desarrollo emocional, Salud Mental", nos habla de otras grandes problemáticas que repercutirán sin lugar a dudas en nuestra economía y productividad futura, si no ampliamos la mirada y somos capaces de dejar de pensar que la base de esta crisis se arreglara haciendo más horas.

Creo en este sentido, que no podemos seguir pensando en lineal cuando nuestro mundo funciona de forma multicausal y ya tenemos más de 6.000.000 de Españoles con depresión 7.000.000 con estrés, tendencias que nos anuncian que serán cifras que irán en aumento al igual que lamentablemente el porcentaje de suicidios y la repercusión de estas patologías en nuestro PIB.

Por eso escribo este post, porque quiero pedirle a María Dolores de Cospedal que no olvide el testimonio que hace unos años atrás compartió en el libro del IV Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles (2009)/Pag 265. Porque como bien afirmó en ese momento “La conciliación de la vida laboral, familiar personal, debe ser considerada como un bien social que enriquece no solo a la economía sino a la sociedad en general y a cada individuo en particular”

Y claro que tenía razón, es un bien social y lo debe seguir siendo más cuando observamos los efectos del tipo de vida que estamos llevando y el escenario en el que estamos . No podemos seguir dando la espalda a años de avances en el campo científico que demuestran los beneficios de la conciliación y el equilibrio en nuestras vidas (Conciliación, desarrollo emocional y salud mental , Cuando comprendemos que la conciliación es una necesidad) , cuando ya conocemos los efectos de largas jornadas de trabajo en nuestra salud y economía, ,ya conocemos los efectos de los entornos que no consideran una visión integral del ser humano , ya conocemos parte de los efectos que puede llegar a suponer no sólo para los que estamos aquí si no para las generaciones venideras ( La re-evolución necesaria: La revolución de los vínculos , Conciliación, desarrollo emocional y salud mental,Jóvenes : Conciliación, horarios y productividad)

.Ya conocemos todo eso, y paralelamente también conocemos los beneficios que conlleva la implantación de prácticas de conciliación, demostrados y documentados por muchas investigaciones y empresas.

Tenemos el desafío de cambiar, porque la realidad que ella describía hace unos años atrás con tanta claridad no ha cambiado para muchos Españoles ni tampoco las privaciones y renuncias a las que obliga la misma en pro de una supuesta productividad que claramente no llega, y difícilmente llegara bajo estas condiciones “Los horarios interminables, las jornadas partidas que se prolongan en numerosas ocasiones hasta pasadas las nueve y las diez de la noche, las reuniones de trabajo a deshora…convierte en misión imposible que podamos dedicarnos a disfrutar y educar a nuestros hijos, a disfrutar de nuestra familia, de las actividades de ocio y del tiempo que cada uno necesitamos para nosotros mismos”. Y sí, sigue teniendo razón , tanto, que en los ámbitos de renuncia aparece la familia, la crianza, el desarrollo integral, el tiempo personal, renuncia en muchos casos a los que amamos e incluso a nosotros mismos (bajo este sistema los hijos son significados como un problema que los padres “deben” quitarse de encima buscando fórmulas que les permitan seguir “funcionando”)

Poco equilibrio existe en nuestra vida, tan poco que a día de hoy se ha generado un movimiento Conciliación Real Ya! desde el cual estamos intentando hacer que esto justamente cambie. Tan de acuerdo estoy con las afirmaciones del testimonio que Dolores de Cospedal da en el libro de ARHOE, que hace muchos años lucho por un mayor equilibro en nuestras vidas, por el valor de la singularidad y el derecho a un desarrollo integral de las personas, porque desarrollo económico no puede significar deshumanización y retroceso desde el punto de vista humano, si no, no es desarrollo. Tan de acuerdo estoy con lo que afirma con respecto a la falta de tiempo que tenemos para nosotros mismos que cuando me uní en sus inicios a Conciliación Real Ya lo hice con una carta en la manga, agregando una pieza al puzzle, la pieza de la persona, ya que no podemos pensar en familia, ni en trabajo si no cuidamos a la persona, no podemos pensar en productividad y economía si no cuidamos a la persona, no podemos pensar en una crianza responsable y respetuosa si no cuidamos a la persona que está detrás del rol de padre y/o madre, no podemos pensar en un futuro sostenible y emocionalmente equilibrado si no cuidamos a la persona, no podemos pensar en reincorporación de profesionales mayores si no cuidamos a la persona, no podemos…cuando seguimos trabajando muchas horas y nos disparamos en malestar emocional.

Por ello junto con compartir contigo mis reflexiones, me gustaría volver a invitar a María Dolores de Cospedal que no olvide sus palabras:

“Desde el partido popular somos conscientes de la importancia de avanzar en materia de conciliación y por ello consideramos absolutamente prioritario introducir las medidas necesarias para adecuar y racionalizar los horarios laborales así como facilitar que hombres y mujeres puedan hacer compatible, su tiempo de trabajo , su tiempo para su familia, y su tiempo para el ocio.”

“Avanzar en Conciliación es avanzar en igualdad y este debe ser el objetivo que debemos marcarnos para conseguir una sociedad mucho mejor para todos”

…porque más allá de la crisis económica que vivimos, necesitamos una España sana y en equilibrio para salir adelante…no sólo de esta crisis.

4 comentarios en “Cantidad no es calidad, ni tampoco prevención: ¿Más horas de trabajo?

    1. Gracias a ti Alfonso por tu interés. Espero que ayude a concienciar ya que no es sólo la conciliación lo que está en juego cuando hablamos de aumentar las jornadas laborales. Un abrazo

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