Ideales rotos: “Es el fin de un camino no de los caminos….ni de tu camino”

Y a veces nos ocurre que aquello que entendíamos que sería nuestra vida y lo que creíamos ser no lo es y los sueños que habíamos construido entorno a esa vida que esperábamos vivir por distintas razones se esfuman. El matrimonio que era para siempre y finalmente no fue, la persona que parecía ser aquella con la que creíamos compartiríamos nuestra vida, la capacidad de ser padres biológicos sellado con un diagnostico de infertilidad, el triunfo laboral que solo se quedo en brillos, la nota de la universidad o el colegio nunca alcanzada, el titulo nunca obtenido, el vernos realizados en aquello que supuestamente teníamos que ser como padres, madres, adultos, jóvenes, profesionales…personas.

Espacios de identidad construidos desde lo que esta sociedad nos enseña que debemos ser y vivir ayudados por la historia de lealtades que intentan responder a expectativas cargadas de un alto contenido emocional, porque así aprendimos a ser amados y así muchas veces aprendimos a amar. Pero a veces ocurre que todas estas imágenes se caen como espejismos y duele, claro que duele, nos cuesta reconocernos en esta amalgama de emociones que nos hablan de fracasos , de quiebres, de grietas, de heridas…¿Realmente NOS hemos fallado?, ¿Realmente hemos fracasado?….para quién y según qué si me permites preguntarle a tu dolor.

Si hablamos de elecciones que se han sostenido en base a expectativas y no a ti, si hablamos de caminos dictados por otros, si hablamos del sinsentido de seguir caminos marcados cuando tu corazón busca otra cosa, si hablamos de sacar lo mejor de ti para vivir aquella vida que TU SUEÑAS, si hablamos de ayudarte a entender que los IDEALES son justamente ideales que pueden llegar a negarte ….¿Qué es lo que ha fracasado en realidad?.
Esto que hemos aprendido a llamar fracaso desde una sociedad que nos invita una y otra vez a cumplir expectativas hacia otro, es realmente la oportunidad para abrirnos a nosotros mismos , a mirarnos, a preguntarnos en el silencio de nuestro ser quiénes somos y qué queremos realmente en esta vida. Es la oportunidad también para buscar y encontrarnos con aquellos que realmente si nos pueden acompañar, con aquellos que pueden fomentar la emergencia de nuestra singularidad entendiendo que hoy es el fin de un camino pero no de todos los caminos porque cuando estos espejismos caen toca enfrentar ideales rotos, re-construirnos por tanto desde la esencia.

Por todo ello, me nace recordarte que nos vendieron una vasija perfecta, que no nos prepararon para las trizas, para las imperfecciones para lo humano. Que en vez de eso aprendimos a taparnos entre tanta ilusión de perfección. Me nace recordarte que se puede ser PERSONA de distintas formas y que también una y otra vez podemos elegir compañeros de camino que nos acerquen a lo que buscamos. Me nace recordarte que hoy lo que se rompe es la ilusión de lo perfecto, no lo real, no de aquello que puedes construir. Me nace recordarte que siempre hay una salida cuando el mundo está aún por ser construido y las estructuras aprendidas caen. Me nace decirte que nunca olvides que puedes ser feliz, porque que se rompa el camino de un sueño no significa el fin del camino ni que sea el único camino. Me nace abrazarte y decirte que quizás esto te ayudara a seguir ahondando en tu identidad, en la vida, en la semilla, en la historia y el origen. Me nace decirte que no estas sola(o) haciéndote todas estas preguntas, que el mundo hoy da vueltas más rápido para que despertemos y nos atrevamos a cambiar, a decidir ya no por las realidades que aprendimos sino por lo que nuestra realidad nos muestra.

Me nace decirte que vivas este duelo, que somos muchos los que estamos contigo y te entendemos. Que entiendo la caída de un ideal , entiendo el vacio, la sensación de incertidumbre, las lagrimas y el silencio, entiendo y por eso mismo te digo que siempre hay un camino, en lo real en lo que ERES.

Publicado en http://www.humanizate.org // Re-escribir la historia .

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