Ministerio de Trabajo: Tenemos un Mundial en nuestras vidas – Conciliación, salas cunas, suicidios y otras “banalidades”-

futbol2Hace unos días escuchaba en las noticias  “Autoridad del Ministerio de Trabajo  llama a flexibilizar las jornadas de trabajo motivo del mundial”, como también  opiniones de responsables de empresa que apuntaban a que “No puedes pedirle a un trabajador fanático del fútbol que se concentre en su trabajo” o hay que “Permitir flexibilidad, dar medio día, redunda en tener a trabajadores contentos…”. Todas estas grandes reflexiones me ayudaron a pensar en los argumentos que tenemos que comenzar a esbozar para conseguir que las personas en Chile podamos gozar de una mayor conciliación. Considerando  que argumentos tan pueriles como que las largas jornadas de trabajo generan desequilibrio en nuestras vidas afectando nuestro bienestar,  dificultan y  entorpecen un desarrollo optimo de nuestros roles como personas, padres/madres, nos quitan la posibilidad de desarrollarnos en otros ámbitos, etc., dejan de tener valor en esta lógica que tiene la cabeza de un balón de fútbol con varios signos de pesos asociados,  pensé que nuestra línea argumentativa debe ir por otro lado al observar la claridad que trae el fútbol.  

Podemos  flexibilizar  las jornadas  para ver los partidos  – los millones siguen entrando igual y tenemos a toda la población concentrada en una sola cosa-  , pero no vemos la necesidad de flexibilizar  los mismos como respuesta permanente para que el estrés de nuestros trabajadores disminuya,  potenciemos la calidad de vida , y  disminuyamos  el impacto que a su vez nuestros horarios están teniendo en la crianza y en el desarrollo de las próximas generaciones.  Todo esto me hace pensar que  al parecer es sólo desde este plano  – fútbol-  que  ya sabemos que la  “flexibilidad redunda en trabajadores contentos” y obviamente más productivos.

Podemos flexibilizar las jornadas para un mundial pero no planteárnoslo como una respuesta permanente  para intentar  facilitar soluciones que disminuyan el  conflicto entre la necesidad de compatibilizar el trabajo y la familia, entre la vida profesional y personal, entre la necesidad que muchas personas tienen de desarrollarse profesionalmente y personalmente.  Ni siquiera la necesidad de fomentar un mayor bienestar en la población parece ser argumento de peso aún cuando vemos  que  en  Chile en los últimos 15 años las tasas de suicidio han tenido un aumento creciente -un 55% entre 1995-2009-, siendo el país de la OCDE donde más han aumentado estas tasas , sólo superado por Corea del Sur. Tampoco parece ser argumento suficiente el hecho de que en los últimos 10 años nuestro país  haya duplicado la tasa de suicidio adolescente, representando el segundo mayor aumento entre los países de la OCDE. Tampoco parece ser argumento lo que diversos estudios  han dado cuenta sobre  las consecuencias que  las dificultades de compatibilizar nuestros diversos roles  pueden conllevar  entre ellos destaco el deterioro de la salud de los padres que trabajan, un mal desempeño de la función parental, ansiedad, depresión, problemas psicosomáticos (Frone et al, 1997), insatisfacción en el trabajo, menor rendimiento y compromiso con la empresa, mayores niveles de rotación y absentismo (Greenhaus y Beutell, 1985).

Somos los “tigres de Latinoamérica”,  la representación de los Chicago Boys soñados que sostenemos  discursos sobre el esfuerzo y el trabajo con un salario mínimo que resulta vergonzoso, mientras  escuchamos discursos sobre la igualdad y el bienestar en un escenario que muestra que estas lamentables cifras mencionadas anteriormente  tienen una alta correlación con el aumento del PIB y los niveles de desigualdad de nuestro país.

A día de hoy -y también de antes- el esfuerzo de nuestros gobiernos parece  no estar  centrado en disminuir la tensión existente en esta incompatibilidad aparente que se nos platea y los efectos que esto conlleva para nuestro bienestar y el de los que amamos,  tampoco en atajar la desigualdad desde la raíces,  tampoco  en disminuir la tendencia hacia el estrés o enfermedades mentales,  menos en penalizar a aquellos que no faciliten un equilibrio real y el desarrollo integro del ser humano desde la infancia aportando con ello a una economía realmente sostenible que respete lo humano.

En vez  de eso, en nuestro país para “fomentar” la igualdad de oportunidades, la conciliación y un acceso al mercado de trabajo de aquellos que son padres,  el dinero de nuestros impuestos se “invierte” en la implementación de 534 nuevas salas cunas para este año  señalando que al final de este  gobierno, 4.500 recintos de este tipo se abrirán en todo nuestro país, además de 1.200 jardines. Antes de esto, el gobierno anterior promulgaba una ley que establece que el kínder será obligatorio para los niños en Chile con el argumento de la igualdad.  Sí, el Estado al parecer tiene muy claro cómo debemos vivir nuestra vida,  cuál es la educación que nuestros hijos “merecen” – como dicen ellos- , y la ventaja de institucionalizar a nuestros niños desde muy pequeñitos para que ellos los  formen. La opción de  racionalizar las jornadas laborales, asegurar salarios justos, invertir en desarrollo de habilidades parentales y más apoyo económico para que padres y madres elijan cómo, dónde y quién criara a sus hijos no se contempla…mejor es la institucionalización para fomentar la “igualdad” desde temprana edad. Igualdad de qué? , Igualdad para quién?.

Ya he escrito mucho sobre conciliación, tema de horarios, vínculos, desarrollo emocional, desigualdad, etc, por lo mismo aquí te dejo algunos argumentos “pueriles” que en otros momentos desarrolle,  “Cuando el lenguaje es el Bienestar: Conciliación, desarrollo emocional y salud mental”   Cuando la conciliación es una necesidad , Por una RSC humana real : conciliacion y diversidad , Cantidad no es calidad ni tampoco prevención: ¿más horas de trabajo? , Por qué desde nuestros vínculos? ,  Desde lo que el entorno nos dice cruzando por nuestros vínculos , Tiempo para SER , Vínculos y resiliencia , La re-evolución necesaria , la re-evolución de los vínculos  ,  Los jovenes del siglo XXI :horarios, conciliacion y productividad , Desempleo y Desigualdad social y un largo etc…argumentos que sin embargo aún no calan tan profundo  como la conciencia que al parecer trae el fútbol.

Ahora, viendo siempre el vaso medio lleno, lo positivo es que la claridad con que este escenario aparece  nos dice algo y nos puede dar ideas de próximos argumentos a esgrimir para lograr un cambio en nuestro país con respecto a la conciliación ( persona, trabajo, familia)la próxima vez que queramos más tiempo para nosotros, para dedicar a nuestras familia, para crecer en otros sentidos …digamos que tenemos un mundial de fútbol esperándonos, quizás ahí tengamos la suerte de que autoridades del Ministerio del Trabajo  vuelvan  a hacer un llamado para flexibilizar los horarios.

De cara a tu empleador, te recomiendo cuando se trate de permisos:futbolconciliacion

– Con respecto al equipo en cuestión – llámese familia o tu mismo-   Jefe hoy me toca organizar  a los delanteros para el futuro partido ( llámese vida)

– Cuando tu hijo este enfermo o tu estés enfermo o agotado: Jefe  aunque hoy me saque una tarjeta amarilla , tengo al mejor jugador en el banquillo y me tengo que preocupar de su pronta recuperación

– Cuando tus hijos estén en casa discutiendo o tu tengas una pelea o tema que resolver con quien te importa:  Jefe me toca ir a hacer de arbitro hoy  -nada de hablar de temas pueriles sin trascendencia que te afecten, obviamente-

– Cuando seas fanática(o) de tus hijos  o de otras aspectos que son importantes para ti y tu desarrollo como persona y eso no te permita concentrarte en el trabajo, recuerda: “No puedes pedirle a un  trabajador fanático del fútbol que se concentre en su trabajo” por lo que este tiene que ser tu argumento, eso sí no te olvides  ponerle  a tus hijos, pareja, esposa(o) o tiempo personal un balón de fútbol de cabeza para que no existan dudas con respecto a tus intenciones.

 ¿Llegará el día en que las personas nos demos cuenta que tenemos el poder de cambiar esta sociedad y exigir el país que queremos y también buscamos dejar para las próximas generaciones?, ¿Llegará el día en que nuestros políticos sean capaces de sumar en la construcción de un país sostenible que respeta lo humano?…quiero pensar que sí, quiero pensar que algún día entenderemos que habitamos el mismo mundo, quiero pensar que buscaremos la construcción de un proyecto país que respete las bases del bienestar del ser humano, un proyecto país que no se divida en  izquierda ni derecha, porque tienes derecho y también un deber para contigo mismo, los tuyos y los que vienen. Yo al menos siento, pienso y trabajo por ello desde hace muchos años y te invito desde aquí al menos a pensarlo, no creo que lo que observamos sea un sello de nuestra raza humana ni tampoco la única forma de habitar y entender este mundo…